martes, 2 de febrero de 2016

Desde tu motocicleta

Ultimamente me dices todo el rato, con obstinación y sin malicia que me amas. Y yo nunca se que hacer con esas cinco letras que no termino de entender, mucho menos termino de creer y creerte.
Se que esas cosas que yo no digo nunca, parecen hoy tan simples que casi he olvidado la feroz alegría y el desmparo negro que antes me provocaban.
Yo no se bien que pensar, porque si bien es lindo leerlo y escucharlo, carecen de sentido, de sustancia y de olor cuando vienen de ti, cuando llega en el aire de un mensaje instantaneo.
Y claro que me gusta, solo que no lo entiendo, y (es culpa tuya también) no me lo creo ni un poco.

No hay comentarios: