viernes, 8 de enero de 2010

Nieve primera

Viajo al lado de un desconocido, he empacado de prisa para el primer invierno de mi vida. Que cuernos hago aquí. Tiene algo muy familiar este lugar, el gesto de las personas tal vez, el ruido de las calles, la violencia de los automovilistas. Que cuernos hago aquí. Prefiero visitar tabernas que museos, mercados que acrópolis, o quedarme a ver la tele con ellos cuyos nombres no conozco. Que cuernos hago aquí.
Entiendo palabras sueltas y la gente cercana me mira un poco con recelo y un poco con sorpresa, pero igual todos sonríen. Que cuernos hago aquí. Reconozco en los letreros caracteres que recuerdo de mis libros de cálculo y de física y me pongo a cantar sin saber que estoy diciendo. No puede salir nada bueno de este viaje hermoso, no puedo más que empezar a arrepentirme. Tomamos carretera, cruzamos sobre el mar Jónico un puente larguísimo, el fin de año nos sorprende sin llaves en un merendero del camino, yo no dejo de reir. Que cuernos hago aquí.
No hay abrigo que alcance, las lagrimas se me congelan en la cara y me pongo mas triste que nunca al despedirme. Nunca me había sentido tan llena, como en esta casa vacía mirando nevar por la ventana. Que cuernos hago aquí
Una felicidad pequeña me abriga constante y yo me pregunto todo el tiempo…